La situación política en Samborondón ha tomado un giro inusual tras las denuncias presentadas por organizaciones defensoras de los derechos animales. Estas agrupaciones han acusado a la candidata del partido ADN para las elecciones locales de promover activamente las peleas de gallos, una práctica que consideran ilegal y cruel. La denuncia busca poner en evidencia lo que califican como un incumplimiento de las normativas vigentes sobre el bienestar animal y la seguridad pública.
Para los grupos animalistas, la promoción de estos eventos no solo constituye un delito contra los animales, sino que también está asociada con actividades de apuestas clandestinas que suelen operar al margen de la fiscalización municipal. La precandidata del ADN se ha convertido en el centro de este debate, donde sus acciones son interpretadas por sus detractores como una violación directa de las leyes ecuatorianas que prohíben los espectáculos taurinos y las peleas de animales.
Este conflicto resuena con la preocupación local por el orden público y la legalidad en Samborondón. Mientras las autoridades electorales y municipales deben determinar si existen pruebas suficientes para proceder, la denuncia pone sobre la mesa la necesidad de que los candidatos respeten estrictamente la legislación vigente. La comunidad espera que se aclare esta situación para garantizar que la competencia política se desarrolle dentro del marco legal y ético establecido.