La empresa Converse ha emitido una disculpa pública tras la publicación de un anuncio publicitario que generó controversia internacional. La pieza gráfica, difundida a través de la cuenta oficial de Instagram de la marca, presentaba a la cantante Karina, integrante del grupo de K-pop AESPA, en una pose que fue interpretada por gran parte de la opinión pública como una referencia involuntaria a las imágenes históricas del Ku Klux Klan.
Frente al fuerte rechazo y las críticas recibidas en las plataformas digitales, la compañía optó por retirar el contenido promocional de inmediato. En su comunicado oficial, Converse reconoció que la imagen había evocado asociaciones indebidas y dolorosas, asegurando que no era esa la intención detrás de la campaña lanzada.
Este incidente resalta la sensibilidad global alrededor de las representaciones visuales y el impacto inmediato que tienen las redes sociales en la reputación de las marcas. La disculpa llega como una medida para mitigar el daño a la imagen de la empresa y responder a la presión ejercida por los consumidores y expertos en derechos civiles.