La investigación realizada por el medio Vistazo sobre el caso de Mónica Martinich ha puesto bajo la lupa la infraestructura y la seguridad de la vía principal que conecta Guayaquil con Samborondón. El reportaje destaca cómo los riesgos inherentes a esta ruta no son un fenómeno reciente, sino que llevan al menos cinco años siendo advertidos por distintos sectores de la sociedad y las autoridades locales.
El análisis señala que existieron múltiples señales de alerta previas al incidente fatal, lo que sugiere una negligencia estructural en la gestión del mantenimiento y la seguridad vial. La vía, considerada un eje fundamental para el comercio y la movilidad en la provincia, ha mostrado fallas sistémicas que han pasado desapercibidas o ignoradas durante años.
Este hallazgo es relevante para los habitantes de Samborondón y sus cantones vecinos, quienes dependen de esta ruta para su desarrollo económico y personal. La evidencia de muertes anunciadas durante cinco años exige una revisión urgente de las políticas de seguridad vial y la responsabilidad de los entes encargados de la conservación de la infraestructura pública.